Macro juicio por implantes de prótesis mamarias defectuosas en Marsella

Foto: 20minutos.es

Más de 5.000 víctimas, 300 abogados y cinco acusados protagonizaron este miércoles en Marsella la apertura del proceso por las prótesis mamarias defectuosas, un ‘macrojuicio’ por estafa contra los creadores de estos implantes que más de 80.000 mujeres llevaron hasta su prohibición en 2010. En buena medida gracias a su bajo precio, ya que estaban fabricadas con un gel no autorizado, derivado de una silicona industrial ,10 veces más barato que los productos homologados.

Con ese procedimiento, que con ayuda de los empleados de la empresa ocultó a las inspecciones sanitarias, PIP logró un ahorro de un millón de euros anuales, según la acusación. Y levantó un imperio asentado en Francia y fuera de las fronteras galas donde obtenía el 84% de su facturación, esencialmente en América Latina, donde en países como Venezuela se calcula que 33.000 mujeres se implantaron sus prótesis, según detalla el sitio español 20minutos.es.

El fundador de la empresa, descrito por sus empleados como un “dictador”, defiende que el gel que él inyectaba en sus prótesis era mejor que el homologado y más barato y asegura que no tenía ningún riesgo para la salud. Un argumento que los servicios de inspección médica no han podido rebatir, ya que por el momento no han demostrado que los implantes PIP tuvieran consecuencias sanitarias. Aunque sí que han detectado que un alto porcentaje de ellas presentaban anomalías, lo que hacía más sencillo que se rompieran o que supuraran.

Cuando Claude Vieillard, jueza que preside el tribunal, pidió a los cinco inculpados que indicaran su identidad, la reacción de la sala fue inmediata con insultos y abucheos. La calma fue restablecida, pero el alboroto volvió poco después cuando uno de los abogados defensores afirmó que los inculpados “están arruinados ya”, según lo señala emol.com.

Antes de examinar la causa propiamente dicha, el tribunal recibió dos recursos de la defensa, que critica el procedimiento adoptado por la fiscalía de separar en varios expedientes el caso (dos procedimientos judiciales paralelos están en curso, uno por heridas y homicidio involuntarios y otro sobre las cuestiones financieras). Otros temas de procedimiento podrían, según la fiscalía, acaparar los trabajos del tribunal hasta el viernes, entre recursos de anulación y contestación de las demandas. Poco antes de comenzar el proceso, el tribunal francés se declaró incompetente para pronunciarse sobre una demanda de traslado del proceso fuera de Marsella presentado por una acusada.

Las demandantes llegaron al tribunal, instalado en un recinto del parque de exposiciones de Marsella, dado que sus dimensiones excepcionales sobrepasan la capacidad del Palacio de Justicia. Jean-Claude Mas se encuentra por vez primera ante las víctimas del fraude, mujeres a las que acusó en sus declaraciones durante la investigación de presentar demanda “por dinero”.  En este proceso por los cargos de engaño agravado y estafa, se presentaron 5.250 demandantes, francesas en su mayoría. Se estima en 30.000 el número de mujeres concernidas por el caso en Francia y decenas de miles en el extranjero.

Los cinco se enfrentan a una pena de cinco años de prisión. Personaje central de la causa, Jean-Claude Mas asumió fríamente el fraude durante la investigación, afirmando que “la fórmula era perfecta”. Su empresa vendió durante años prótesis mamarias que contenían un gel de silicona industrial impropio para uso médico “porque era más barato” que el gel homologado. Más allá de este primer proceso y de las cinco inculpaciones, los defensores de las víctimas tratan de establecer otras responsabilidades del lado de la empresa de control alemana TÜV, de los proveedores de siliconas de PIP o de la agencia francesa de seguridad de los productos de salud.